La PsicoNeuro… qué???

Psiconeuroinmunologia

Pensando y pensando en qué o sobre qué podría escribir….

Me he dado cuenta que estos días no tengo cabeza para nada más que no sea la PNIE.

Mi situación ahora mismo es la siguiente: ….¡¡Dios mío… se acerca el examen!!

Y mi cabeza va por libre…!!! Que si la sulfatación, que si la gluconización, que si la….cómo era?? Aissss!!! Es que soy mala metiladora y encima debo tener la histamina por las nubes..!!!

Y claro, luego por si fuera poco, también está el hándicap que de este tema tampoco puedes hablar con todo el mundo que no sea del clan “ Pnie..nista…” (más bien porque te miran un poco ratito… no es fácil de entender, yo lo comprendo…).

Así que he pensado… Por qué no escribes sobre la PNIE, explicas un poco para la gente qué es y qué trata, así te entenderán mejor y a la vez, podrás transmitir lo apasionante de esta “terapia-medicina-integrativa”, que en su día me cautivó… y lo sigue haciendo.

Y además, creo que puede ser de gran interés este “Artículo-Tema” dentro de este Blog “Juissen By Xevi Verdaguer”, ya que la PNIE la he estudiado en el postgrado dirigido por el mismo Xevi Verdaguer.

Bueno vamos a aclarar algunas cosas…

¿Qué es y/o que quieren decir las siglas PNIE?

PNIE, quiere decir: PsicoNeuroInmunoEndocrinología.

Y como bien dicen sus siglas, es la ciencia que estudia y se dedica a la investigación de los mecanismos de interacción y comunicación entre el cerebro (psique /mente/conducta), el sistema Nervioso (central y autónomo), sistema inmune y sistema endocrino.

Yo siempre lo digo, pero luego (y lo entiendo), se olvida o lo tengo que repetir un par o tres de veces… Perdona, ¿cómo has dicho que se llama? ¿Puedes repetir? “PsicoNeuroInmunoEndocrinología”.

Al final acabas resumiendo y diciendo que es una terapia integrativa que engloba al ser humano como un todo, porque eso es lo que es para mi la PNIE:

• Terapia centrada en la relación con el paciente.

• Terapia individualizada de acuerdo con las necesidades y los valores del paciente.

• Integra métodos comunes y complementarios para el tratamiento y la prevención.

• Implica cooperación entre distintos profesionales médicos.

• Conlleva eliminar los obstáculos que puedan entorpecer a la hora de activar nuestra respuesta curativa innata.

• Utiliza intervenciones naturales, menos invasivas.

• La toma de decisiones está basada en la evidencia científica.

Involucra mente, cuerpo y espíritu para facilitar la recuperación de la salud.

Un poco de historia….

Fue en 1975, cuando se popularizó el término Psiconeroinmunología, como resultado de un experimento realizado en la universidad de Rochester por Robert Ader (psicólogo) y Nicholas Cohen (inmunólogo), demostraron que produciendo una señal de repulsión a través del sistema nervioso (en este caso el gusto) condicionaba la respuesta del sistema inmune.

En 1977, los investigadores H. Besedovsky y E. Sorkin observaron que la activación inmune (por un antígeno), desencadena una conducta inmunológica en el eje “hipotálamo-hipofisiario-adrenal” (HHA), demostrando con ello la relación que existe entre el cerebro y el sistema inmunológico.

En 1981, el neurocientífico David Felten, descubrió por primera vez que una red de nervios llegaba a los vasos sanguíneos y al sistema inmune. Este descubrimiento aportó las primeras pruebas de la interacción que existe entre el sistema nervioso y el sistema inmune.

En 1985, el investigador J .E. Blalock, descubrió un circuito bidireccional entre el sistema inmune y el sistema endocrino.

También en la década de los 70 y 80, la neurofarmacóloga Candace Pert, descubrió unos receptores específicos (neuropéptidos), que se encuentran en las membranas celulares tanto del cerebro como del sistema inmunitario.

“El cuerpo y la mente no están separados y no podemos tratar ni entender a uno sin el otro.”

¿Qué implica la PNIE?

Implica clínicamente a psicólogos, psiquiatras, neurocientíficos, farmaceuticos, inmunólogos, endocrinólogos, médicos internistas, fisioterapeutas, osteópatas, nutricionistas, dietistas, enfermeros… un largo sinfín de profesionales, porque ante todo implica colaboración entre los distintos profesionales especializados.

Y yo, como he llegado a la PNIE a partir de la Dietética (no convencional, si no con una orientación más natural) es en este ámbito en el que más cómoda me siento. Disfruto enseñando a comer a la gente, pero no sólo dando recomendaciones o haciendo dietas, si no que disfruto acompañando a las personas desde el principio: dónde hay que comprar, cómo se preparan los alimentos, cómo se come para que los alimentos se digieran mejor, etc. En definitiva, me encanta acompañar a las personas a que se unan a este apasionante mundo de sentirse vital y con energía, y sobre todo a conseguir que todos estos cambios formen parte de su día a día.

Para que os hagáis una idea os voy a explicar un poco sobre las bases de la alimentación que entiendo como saludable:

• Evitar los alimentos perjudiciales para la salud como los azúcares refinados, el exceso de lácteos (sobretodo los de vaca), bebidas alcohólicas, café, alimentos que contengan aditivos sintéticos, grasas trans (presentes en los alimentos que contienen aceites parcialmente hidrogenados)… En definitiva, evitar los alimentos procesados.

• Sustituir estos alimentos por una alimentación basada en hortalizas y frutas. Incluir también tubérculos, legumbres (siempre que te sienten bien), cereales integrales, frutos secos y semillas (como las de sésamo, girasol, lino, chía…), pescados, carnes y huevos, siendo estos tres últimos importantísimo que sean de muy buena calidad.

• Asegurar el aporte correcto de vitaminas y minerales. Una buena forma de aportar casi todos, es consumir suficientes frutas y hortalizas: tanto en la comida como en la cena, asegura que haya un buen plato de hortalizas y, a lo largo del día, toma al menos 2 ó 3 piezas de fruta.

• Cuidar las cocciones de los alimentos ya que en ellas se pueden perder parte del contenido en vitaminas sobretodo las vitaminas C, B9 y B1, antioxidantes y enzimas. La cocción al vapor es una buena forma de conservar estos componentes.

• Consumir alimentos de buena calidad, alimentos de confianza o ecológicos y que sean de la zona y de la temporada siempre que sea posible.

• Comer relajado y consciente, saboreando cada bocado.

• No comer en exceso, evitar quedarse con la sensación de pesadez de estómago.

• Tener en cuenta las proporciones (más verduras y frutas, menos carnes e hidratos de carbono). De todas formas, sobre todo en este punto, es importante dejarte asesorar por un buen profesional, ya que no todos necesitamos las mismas proporciones de alimentos.

• Integrar en la dieta los llamados “superalimentos”, estos nos ayudarán a preservar mejor nuestra salud, algunos ejemplos serían las algas como la espirulina y/o la chlorella, acai, bayas de goji, diente de león, semillas de chía, sésamo, lino, cacao puro, polen, miel cruda, germinados de alfalfa y fenogrego, jengibre, cúrcuma y un largo etcétera.

Esto es todo por hoy. Espero que os ayude para empezar a adentraros en el mundo de la alimentación saludable o si ya lo estáis, para que conozcáis el tipo de alimentación que propongo y que continuemos juntos este viaje de la vida sana. Os dejo, voy a seguir con el estudio de la histamina, la sulfatación, la Th1 y hasta la Th17! Más adelante espero ir introduciendo todas estas cositas por aquí, eso así, poco a poco, que si no uno se atraganta!

Sheila Farràs.